Fui yo, alguien apago las luces. Quisiera arrancarme la mente y toda esa tormenta de tormento, ese tornado de trastorno. Quiero matar suavemente a todo lo que me está ahorcando la cabeza para ver como sangra poco a poco… que se haga un charco entre mis pies, que se haga un mar de sangre tuya y lagrimas mías. Quiero matarme después de matar porque esa muerte sobre mi nombre no me deja vivir. Muchachos, estoy queriendo decir lo que nadie quiere entender, prefiero morir con escalofríos antes que vivir sin la vida. Este dolor en mis ojos que no cesa, me apresa, soy la presa de mi pena y camino sin espejos que me reflejen. Por favor no hagas que me vea la cara porque ya tengo suficiente odio como para odiar otro yo. Yo, quien dejo un cuerpo sin alma sobre la superficie de un suelo empapado de rojo, lleno de confusión… deje un barco sin mar, deje un abrazo al aire, deje un lápiz sin papel, deje a una persona tirada en el piso, sin permitirle ser feliz para mañana. Le quite el aire con mis manos, le quite sus sueños con mis pesadillas.. la deje ahí, sin ropa en una noche fría.
Recordare mientras viva, y si algo existe mas allá de la muerte, me llevare su mirada abrazada en mi existir, sus manos desesperadas queriendo quitar las mías para dejar pasar el aire. Aquí estoy yo, solo en un mar negro, preso por debajo de la superficie, yo solo me ahogo en mi techo de porquería… ese es mi día a día, maldecir cada día mi vida y el castigo de sus palabras que no salían, ni siquiera deje una gota de agua que apenas salía. Este es el látigo que me golpea.
Ahí donde te mate fue el mismo lugar donde llore. Tu mirada intranquila esta dentro de mis ojos a la deriva, solo tengo corazón para odiar, odiarme a mi y a todo lo que un día fui. Esto es hasta asqueroso, asqueroso es tener estas manos, asqueroso y maldito es aquel que soy yo… todo es una mentira, las promesas de la vida y este imbécil que nació para ser un “nadie seria”. Un nadie seria dijo el doctor Dios si sigue respirando un segundo mas, un nadie seria desde el día que salí de aquella madre mía, vivirá como el hogar del odio, seré la iglesia del repudio y la biblia será mi propio puño. No me veas a la cara, no me veas que te gruño, te enseñare los mismos dientes con los que te quitare esa sonrisa. Te quitare con mi rabia esa mierda que tu vida ignora. Ya que puedo valer, un día bajo la lluvia a alguien le hice saber que aquel día sería su último ayer… lo puedo volver a hacer y esta vez lo disfrutare, no me obligues a hacerte cumplir tu ultimo poder ver y lo que más me place es saber que será mi odio y yo lo último que tu existencia podrá ver. Te ahogare en mi vida, tu muerte te daré. Estos ojos fríos que se queman, esta vida que va matando al que esta misma vida quiera… no me hagas hacer esto, no te acerques, no hagas que tu familia llore, no hagas te llegue la vida fúnebre.
Jamás volveré a sentir sed, lo único que quiero es sangre que resbale por mis brazos para bañar mi ser. Aquí no hay final feliz, solo se trata de un infeliz buscando su final dándole fin a felices finales, fácil, soy el faro que de noche le dice a la muerte a quien visitar. Solo yo tengo el placer de volver nada lo que un día fue amar. Mi hogar esta en cada luna que es testigo, mi hogar es convertir en soledad aquel rincón donde segundos antes estaba contigo, si tienes planes para mañana, no te dejare vivirlos… si tienes que ver a alguien, veras mi cuchillo que estará conmigo, lo clavare en tu vida para ver si yo puedo sentirlo, que corra tu sangre y se vuelva en vacio y que ese mismo vacio llene mi alma vacía y que suave entre mi pulso en ti, que no vacila.
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